-Hablando de sexo, estábamos hablando de sexo por supuesto cuando ella comenzó a relatarme los cambios psicológicos que sufría la población inexistente de su mundo imaginario, me relataba que ellos antes de tener sexos acostumbraban a bañarse en chocolate porque los demonios que azotaban aquel mundo odiaban los chocolates, yo era capaz de entenderla porque mis demonios odiaban cuando yo la besaba a ella, claro es mas fácil descifrar un beso sabor a chocolate que uno de fresa, pero no era realmente importante porque sus habitantes los cuales jamas llegaron a existir sufrían trastornos depresivos contundes, pues yo llegue a conocer a muchos de ellos.
-En particular uno de ellos fue muy abierto con mi persona pues este ser que no existía tenia la capacidad de hablar tantos idiomas como le fuese posible, incluso hablaba hasta al revés, que loco ¿no?, bueno esto es muy en serio aunque no me quieran creer, ¡en serio! decía las palabras invertidas bueno yo muy poco le entendía en este aspecto pero realmente eso no es tan importante, lo importante era como decía que amaba a aquella mujer la cual no conocía porque simplemente le había visto a los ojos en una estación de metro pero ese no era su problema, su problema era que ella ya era su esposa pero aun cuando la veía desembarcar en aquella estación se enamoraba mas, puesto que en ese determinado momento no la conocía, pero como no conocerla si ya eran esposos desde hace años, claro es que su cabello era tan hermoso que las palabras se ahogaban en su mente puesto que el corazón no le daba tiempo de decir que ya era su esposa. -Al atardecer nos olvidamos de aquel enseguida porque aquella mujer también era mi esposa, muy irónico para ser cierto, realmente yo tenia muchas esposas que vivían en la mente de aquella mujer, pero yo cuando la besaba la desconocía y no era tan posible conocer la realidad de si ella era mi verdadera esposa o era una de aquellas tantas esposas imaginarias, como la verdad de aquella tonta, la cual tenia ganas de ser una mujer pulcra mentalmente, que dantesco de mi parte enamorarme de ella pues claro yo también soy parte de su mundo imaginario porque he dejado de existir desde el momento en que la bese, y es que es muy difícil explicar como deje de existir, fue como si un hoyo negro me devorara en cuestión de segundos cuando ella comenzó a besarme, y es que como la estela, vía láctea, estrellas, super novas, planetas, y un universo entero el cual estoy apunto de conocer o olvidar podía devorarme tanto por los ojos de aquella mujer y es que en este pobre mundo imaginario recorrería en una lancha todo el mundo incluso el universo y lo que viene después de el solo por saber el secreto que ocultan sus ojos.
LASTIMA QUE YO NO SEA REAL Y QUE ELLA TAMPOCO SEA REAL Y QUE NINGUNO DE NOSOTROS DOS EXISTAMOS.
Y UN BESO A LA SALUD DE LO INEXISTENTE.
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