Quizas todos los dias sean de invierno...

viernes, 16 de septiembre de 2011

...Las calles solas....

Las calles solas...
Solas llenas de la nada, adornadas por la ausencia; pintadas por la soledad; y el silencio en la oscuridad de estas calles solas, el frió tenue y frívolo... Las calles solas de la pequeña cuidad que habita en mi corazón, de los callejones que acorralan mis sentimientos, de las grietas que habitan en el asfalto de este pobre corazón, de la neblina que dejo mi alma, el espectro de algunos habitantes, que algunas vez dibujaron el ocaso en mi triste cuidad, el espíritu de algún amor que todavía ronda por ahí...

Mis pobres calles solas, grandes edificios hechos de mentiras y desilusiones, rascacielos pintados de dolor, manchados de odio...

La maleza que ahora adorna las vías, las cenizas de la pasión que alguna vez ardió en mis pobres calles solas, de ella que fueron las mas habitadas, acompañadas de los turistas que bajaban por los caminos que llegaban a las praderas de mi cuerpo, ahora solo queda la maleza de aquellas caminatas, ahora solo queda un montón de basura regada en la caminada, y un montón de sueños transformados en mendigos de la clase social media...

En la 4ta avenida con la 3ra transversal, habita el demonio que alguna vez tuvo alas de ángel, y tono de niño enamorado, ahora solo habita en aquella vieja casa un demonio sediento de la sangre que hace latir los corazones de aquellos turistas desventurados, que aquellas calles osan pisar...       Siempre lleva una mascara, oculta su rostro, aquella cara sedienta de corazones, puede hipnotizarte con su cálida voz, relatos llenos de ternura, puede quemar con sus manos tu cuerpo, solo bastara una caricia; y con su mirada podrás perderte en el infierno y arder en las brazas de sus brazos.

sábado, 14 de mayo de 2011

...DEVUÉLVEME MIS NOCHES...



DEVUÉLVEME MIS NOCHES



Lo que no entendía que se perdía en el horizonte, era la tremula allanada de estos dos corazones vagabundos, jugando al escondite, bailando al son de la mentiras, y cantando el valls de la guerra; un monton de sueños que se van por la borda del abismo, y que jamas regresaran, un monton de lunas, disfrazadas de noche como el buho que acecha la presa en la oscuridad, y el barrial de soles que hoy queman mis hombros, queman mi piel, queman mis recuerdos ardiendo a fuego lento sobre mi espalda, el recuerdo de tu adiós, y el lamento de que jamás volverás.


El fecundo dolor de un sueño marañoso, que se va tejiendo desde el origen de las entrañas de mi corazón, una latida que comienza a desvanecerse al amanecer a veces se extiende hasta el atardecer, en un canto triste un viaje que se desenvuelve en la oscura mentira de un letargo, de mis efímeros sueños, de tus manos tocando mi piel quemándola como una rama en un infierno donde el azufre son tus labios, donde el fuego son tus besos, donde tu te has vuelto inalcanzable, ese sueño que carece de color y le sobra oscuridad, donde veo tus ojos perdiéndome en la segunda avenida de este cruel viaje, y es que a tristes penas ya soñar se ha vuelto una guerra, se extiende en una pesadilla tenue, pesada, y desalentadora, en el cual ya mis piernas no aguantan y me siento agotado, y el aire se pierde entre el mismo aire, y el amor se vuelve dolor, donde la caña de azúcar se vuelve pastosa en mi garganta y se torna amarga, quemándome el gañote y desvelando el aguijonazo del alacrán que se avecina…